En el escenario post-pandémico, la frontera entre el espacio residencial y el laboral se ha difuminado. Cada vez más ingenieros, terapeutas, diseñadores y pequeños artesanos deciden iniciar su andadura profesional desde su propio domicilio. Sin embargo, existe una confusión peligrosa: equiparar el «teletrabajo» (una actividad meramente administrativa e inocua) con la implantación de una actividad económica en vivienda que recibe clientes o requiere maquinaria.
Como expertos en ingeniería legal en Baleares, en JMPAN Ingeniería hemos visto cómo muchos emprendedores invierten en reformas que luego deben deshacer por no consultar la normativa. ¿Es legal montar un negocio en un piso? ¿Qué opinan tus vecinos? ¿Qué exige el Ayuntamiento? En esta guía técnica desglosamos la realidad normativa de 2026 para que tu negocio nazca con seguridad jurídica.
La respuesta corta es: Depende. La respuesta técnica requiere analizar tres capas normativas: Urbanismo, Comunidad de Propietarios y Código Técnico.
No es lo mismo utilizar un ordenador en el salón (teletrabajo) que instalar una consulta de fisioterapia o una academia de idiomas en el cuarto de invitados.
Antes de gastar un euro en mobiliario, debes solicitar al Ayuntamiento (en Palma, Gerencia de Urbanismo) el Certificado de Compatibilidad Urbanística. Las viviendas tienen un uso urbanístico «Residencial». Para ejercer una actividad, necesitamos validar si el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) permite un «Uso Terciario» o «Industrial» compatible en esa altura y zona.
Una vez superado el filtro urbanístico, debemos definir el trámite administrativo. Como detallamos en nuestro artículo “Declaración Responsable VS Licencia de Actividad”, la vía depende de la «carga» de la actividad.
Gracias a la normativa estatal y la Ley Crea y Crece, muchas actividades de baja incidencia ambiental (pequeños despachos, servicios técnicos sin maquinaria pesada) pueden iniciarse mediante Declaración Responsable (DR). Este documento permite el inicio inmediato de la actividad tras el pago de tasas, bajo la responsabilidad del titular de cumplir la normativa. Pero cuidado: la «inmediatez» no exime del cumplimiento técnico. Una inspección posterior puede clausurar el negocio si se detectan falsedades.
Si tu actividad genera ruido (academias de música), olores (obradores de comida a domicilio o «Dark Kitchens») o riesgos sanitarios (clínicas), se tramita como una Licencia de Actividad (o Procedimiento Ordinario). Aquí, el Ayuntamiento debe revisar y aprobar el proyecto técnico antes de que puedas abrir.
Este es el punto donde más proyectos fracasan por falta de previsión. Aunque el Ayuntamiento te dé permiso, la Comunidad de Propietarios tiene mucho que decir.
Según la jurisprudencia y la Ley de Propiedad Horizontal, lo que no está expresamente prohibido en los Estatutos de la Comunidad, está permitido. Debes revisar los estatutos en el Registro de la Propiedad. Si existe una cláusula que prohíbe «actividades comerciales o profesionales», no podrás abrir salvo que consigas la unanimidad de los vecinos para modificar dicha norma, algo extremadamente difícil.
¿Planeas poner una placa en el portal o un rótulo en tu balcón? La fachada es un elemento común. Cualquier alteración estética requiere, por norma general, aprobación en Junta de Propietarios. Además, si tu actividad implica un trasiego constante de personas (ej. una academia), los vecinos podrían accionar la «Acción de Cesación» por actividades molestas si se compromete la seguridad o limpieza del edificio.
Adaptar una vivienda para uso público implica cumplir exigencias de seguridad mucho más altas que las residenciales. Aquí es donde entra en juego nuestro equipo de ingeniería de proyectos de actividad para asegurar la viabilidad técnica.
Si tu negocio está en una planta alta (piso) y recibes público, el Código Técnico de la Edificación (CTE DB-SUA) exige que el itinerario sea accesible.
Al introducir una actividad económica en tu vivienda, aumentas el riesgo de incendios, por lo que necesitas una protección contra incendios adecuada. Debes contar con extintores, señalización de emergencia y, en muchos casos, mejorar la resistencia al fuego de las puertas de entrada o tabiques que colindan con vecinos. Además, el RITE exige ventilación mecánica con recuperación de calor en locales comerciales, algo que las viviendas no suelen tener instalado de serie.
Una ventaja de legalizar tu situación es la fiscalidad, aunque con matices. Según la Agencia Tributaria, si afectas una parte de tu vivienda a la actividad económica, puedes deducirte un porcentaje de los suministros (luz, agua, gas, internet). La fórmula actual permite deducir el 30% de la proporción existente entre los metros cuadrados de la vivienda destinados a la actividad y su superficie total.
Abrir un negocio en casa es una opción fantástica para reducir costes fijos, pero requiere rigor técnico. Convertir un espacio doméstico en uno productivo implica cruzar datos de urbanismo, ingeniería y derecho civil.
Si quieres saber más sobre qué requisitos específicos aplican a tu sector, te recomendamos leer nuestra guía sobre Licencias de actividad según el tipo de negocio.
En JMPAN Ingeniería, nos encargamos de verificar la compatibilidad urbanística, diseñar las soluciones técnicas para cumplir el CTE y tramitar tu licencia en Mallorca y resto de Baleares. No dejes que la burocracia frene tu emprendimiento. Contáctanos